Valentía

Odio la palabra "coraje". Pero la palabra "valentía" no es mucho mejor. Dicen que cuando uno no encuentra la palabra adecuada, es mejor no decir nada. Pero me niego a callar cuando lo que hay que decir es tan inmenso.
Tengo una amiga. Bueno, tengo una Amiga. De esas con "A", mayúscula. De las que da igual cuánto tiempo pase, o lo lejos que estéis. De esas con las que el cariño es fácil y se da por sentado, y que tienen la sonrisa pronta y son sinceras y te dicen lo mismo un piropo que te dan una colleja cuando lo mereces, porque sí, porque han estado ahí, como tú, y porque conocen el gran secreto, ese que sabemos todos pero que sólo algunos agarran con las dos manos: que la vida está hecha de excremento y de mermelada de fresa, todo junto en un revuelto pringoso y emocionante, que merece la pena probar. Y exprimir. Y disfrutar. A pesar de todo.
Y porque lo saben, y porque saben que hay cosas que no se piden, sino que se dan, un día se levantan y deciden regalar un riñón a un ser querido que lo necesita, para que no sufra más la mortificación de depender de una máquina. Y sin darse ni pizca de importancia te estampan en la frente una lección de integridad moral y de coherencia ética que te deja sin palabras.
Es por eso que odio la palabra "coraje". Y odio la palabra "valentía". No sirven. Se quedan, temblando de miedo, escondidas en el diccionario, cuando alguien así, como mi Amiga, da un paso al frente.
Mi verbo no está a la altura de su acción. Pero la admiración que siento me obliga a no callar.
Un beso, Cris.

Comentarios

Pablo ha dicho que…
Sólo puedo felictaros a las dos. A tu Amiga, porque su determinación es encomiable y un magnífico ejemplo para todos. Y a ti porque, siendo que los españoles tendemos más a la envidia que al elogio, hilvanar una alabanza tan conmovedora es igualmente digno de aplauso.
No cambiéis nunca.
Tu QE
Eva ha dicho que…
Me has hecho llorar. Lasbuenas amigas siempre estan cuando se necesitan y hacen cosas que ni te las imaginas.
Cristina ha dicho que…
Y yo qué puedo decir después de tus palabras?
Gracias, gracias por considerarme tu amiga y no haberme olvidado en tanto tiempo. Hay afectos que unen para siempre. Y son precisamente el afecto, el cariño, el amor, los que mueven el mundo, y los que mueven a las personas a dar pasos como el mío; pequeños pasos que hacen que las cosas puedan ir cambiando....
Me siento orgullosa de tenerte conmigo y feliz de saber que estás ahí, que sigues ahí..., gracias, de corazón.

Entradas populares