Exquisiteces navideñas (I): Plätzchen
En todas las cocinas alemanas que se precien de tradicionales se hornean en los días previos a la Navidad cientos y cientos de Plätzchen (se pronuncia más o menos: /pletsien/), que son galletas o pastas de diferentes sabores y colores. Las más clásicas y simples son parecidas a las "danesitas" que venden en los supermercados españoles, pero por extensión se denomina así cualquier tipo de galleta navideña horneada en casa y hay muchas variaciones. A mí me encantan unas que se llaman Spekulatius, que son ligeramente especiadas y se hacen con unos moldes peculiares (llevaré unas cuantas a Madrid: los que tengan la suerte de venir a visitarme las probarán, ja, ja...).
Es una forma maravillosa y muy divertida de tener a los niños entretenidos toda una tarde. Se prepara la masa, se cortan las galletas con la forma/s deseada/s, se hornean, se decoran y se saborean, o se regalan, o se tiran a la basura según el éxito del intento. Eso sí, hay que tener buen humor para limpiar los restos después.
Aquí va la receta fácil y clásica: No os asustéis por la longitud, es que quiero explicarlo bien para que os salgan "fetén" (y ya sabéis cómo me gusta la literatura).
Vanilleplätzchen (galletas de vainilla)
Ingredientes:
250 gr. de harina
1 cucharada de levadura
75 gr. de azúcar
2 paquetes de azúcar avainillado (o 1 sobrecito de extracto de vainilla)
1 huevo mediano
125 gr. mantequilla o margarina
3 toneladas de paciencia (eso si se va a cocinar con niños; si no, unos gramos bastarán)
Preparación:
Sacar la mantequilla del refrigerador un rato antes (media hora será suficiente), para que no esté tan dura.
Mezclar bien la harina con la levadura en un cuenco grande. Hay aparatos especiales que lo criban directamente. Si por casualidad tenéis uno, usadlo. Como alternativa: yo las paso juntas por un colador, con paciencia. Es un paso más, pero la diferencia se nota: así no quedan grumos. (Aún tengo vacía la lista de los reyes magos así que podéis tomar nota, ja, ja... )
Agregar el resto de los ingredientes al cuenco y mezclar bien (se puede batir el huevo antes, pero no hace falta). Los niños y los juguetones querrán amasar con las manos: es una de las partes divertidas. Los que tengan prisa: batidora (si le ponéis algo: ganchos de amasar, las varillas normales de batir no valen).
Si se ha quedado demasiado blanda y pegajosa, dejad la masa (envuelta en papel transparente) un rato en la nevera.
Este es el momento de encender el horno. Precalentarlo a unos 180º C (calor arriba y abajo) o a 160º C (con aire caliente).
Estirad la masa con un rodillo en una superficie amplia de trabajo. Que quede homogénea y lisa, con un grosor de unos 3 a 5 mm. [Depende del gusto, pero no recomiendo que las hagáis muy finas (se tuestan demasiado) ni demasiado gruesas (se quedan crudas) ].
Ahora tenemos que cortar la masa: cortadores, cuchillos, una taza de plástico... Casi cualquier cosa que tengáis a mano servirá. No hace falta tener un set profesional de cortamasas (comme moi, je, je...) para que queden bonitas. Lo importante es que sepan bien y eso no depende de la forma, ¿verdad?
Forrad una/s bandeja/s de horno con papel antiadherente y colocad las galletas separadas (crecen un poco).
En el horno bien caliente se introduce/n la/s bandeja/s (es mejor usar todas las bandejas disponibles y hornear todas las galletas a la vez, si es posible: se ahorra tiempo y energía).
Unos 10 a 12 minutos os separan de uno de los olores más maravillosos que hay. Vigilad el horno. No dejéis que se tuesten: mejor si están hechas, pero blanquitas.
Sacad las galletas y ponedlas a enfriar en una rejilla (si no tenéis una ad hoc, la del horno puesta del revés va de rechupete).
15-20 minutos tienen la culpa: antes de comerlas, hay que dejarlas enfriar bien.
Y ahora, el que pueda esperar a hincarles el diente: ¡a decorar! Imaginación al poder: glaseadas en colores, con virutas, con cobertura de chocolate, con gominolas, m&ms... Cada uno elige lo que más le gusta y ¡hala! A ponerse "moráos".
Espero que las disfrutéis. A mi ya se me hace la boca H2O...
Besos
Es una forma maravillosa y muy divertida de tener a los niños entretenidos toda una tarde. Se prepara la masa, se cortan las galletas con la forma/s deseada/s, se hornean, se decoran y se saborean, o se regalan, o se tiran a la basura según el éxito del intento. Eso sí, hay que tener buen humor para limpiar los restos después.
Aquí va la receta fácil y clásica: No os asustéis por la longitud, es que quiero explicarlo bien para que os salgan "fetén" (y ya sabéis cómo me gusta la literatura).
Vanilleplätzchen (galletas de vainilla)
Ingredientes:
250 gr. de harina
1 cucharada de levadura
75 gr. de azúcar
2 paquetes de azúcar avainillado (o 1 sobrecito de extracto de vainilla)
1 huevo mediano
125 gr. mantequilla o margarina
3 toneladas de paciencia (eso si se va a cocinar con niños; si no, unos gramos bastarán)
Preparación:
Sacar la mantequilla del refrigerador un rato antes (media hora será suficiente), para que no esté tan dura.
Mezclar bien la harina con la levadura en un cuenco grande. Hay aparatos especiales que lo criban directamente. Si por casualidad tenéis uno, usadlo. Como alternativa: yo las paso juntas por un colador, con paciencia. Es un paso más, pero la diferencia se nota: así no quedan grumos. (Aún tengo vacía la lista de los reyes magos así que podéis tomar nota, ja, ja... )
Agregar el resto de los ingredientes al cuenco y mezclar bien (se puede batir el huevo antes, pero no hace falta). Los niños y los juguetones querrán amasar con las manos: es una de las partes divertidas. Los que tengan prisa: batidora (si le ponéis algo: ganchos de amasar, las varillas normales de batir no valen).
Si se ha quedado demasiado blanda y pegajosa, dejad la masa (envuelta en papel transparente) un rato en la nevera.
Este es el momento de encender el horno. Precalentarlo a unos 180º C (calor arriba y abajo) o a 160º C (con aire caliente).
Estirad la masa con un rodillo en una superficie amplia de trabajo. Que quede homogénea y lisa, con un grosor de unos 3 a 5 mm. [Depende del gusto, pero no recomiendo que las hagáis muy finas (se tuestan demasiado) ni demasiado gruesas (se quedan crudas) ].
Ahora tenemos que cortar la masa: cortadores, cuchillos, una taza de plástico... Casi cualquier cosa que tengáis a mano servirá. No hace falta tener un set profesional de cortamasas (comme moi, je, je...) para que queden bonitas. Lo importante es que sepan bien y eso no depende de la forma, ¿verdad?
Forrad una/s bandeja/s de horno con papel antiadherente y colocad las galletas separadas (crecen un poco).
En el horno bien caliente se introduce/n la/s bandeja/s (es mejor usar todas las bandejas disponibles y hornear todas las galletas a la vez, si es posible: se ahorra tiempo y energía).
Unos 10 a 12 minutos os separan de uno de los olores más maravillosos que hay. Vigilad el horno. No dejéis que se tuesten: mejor si están hechas, pero blanquitas.
Sacad las galletas y ponedlas a enfriar en una rejilla (si no tenéis una ad hoc, la del horno puesta del revés va de rechupete).
15-20 minutos tienen la culpa: antes de comerlas, hay que dejarlas enfriar bien.
Y ahora, el que pueda esperar a hincarles el diente: ¡a decorar! Imaginación al poder: glaseadas en colores, con virutas, con cobertura de chocolate, con gominolas, m&ms... Cada uno elige lo que más le gusta y ¡hala! A ponerse "moráos".
Espero que las disfrutéis. A mi ya se me hace la boca H2O...
Besos

Comentarios
Se agradecen estas ideas, si son con chocolate ni te cuento, asi que cuando quieras nos cuentas alguna receta de esas que haces con chocolate......
Besos
Me encanta leerte. Besitos.
Galletas!! Sé de dos enanos que se las comerán con mucha rapidez! LA verdad es que tiene mu buena pinta la receta! Y conociendo como cocinas y el cariño que le pones, seguro que están de muerte! Como muchas comidas que haces!
Ya sabés que lo malo es la limpieza, pero si mientras vas haciendo las galletas vas limpiando, seguro que luego no es tan malo como lo pintas! Al menos eso dice el Arguiñano! Jejeje!!
Dos días y ya estais aquí! Viva!!
Besotes Gordos Para Los Cuatro!
Y Patada En El Culo Para Mis Sobris!
Si no hablamos antes que tengais un viaje muy tranquilo!!