Norfolk Island, en los confines del mundo...
El sábado, mi QE (mi Querido Esposo) y yo pasamos una estupenda y divertida velada gracias a mi "manía" de pasearme, de cuando en cuando, por GoogleEarth (maravillosa herramienta). Eran las 23:3o y ya estaba a punto de apagar el ordenador cuando me dio por hacer un vuelo (giro la bola del mundo y veo dónde caigo), costumbre con la que he aprendido muhcas cosas y que recomiendo a los de espíritu curioso.
El caso es que mi vuelo me llevó esta vez al sur del Océano Pacífico, a una diminuta isla llamada Norfolk, que fue un penal de máxima seguridad de la provincia de Nueva Gales del Sur que, a su vez, era una enorme "cárcel" (ya sabéis que casi todos los australianos actuales descienden de delincuentes, crinales, o ambas cosas). La historia de la isla es triste. Pero también tiene anéctodas muy graciosas, como la de que la última oleada de colonos estaba compuesta por los descendientes de los amotinados del Bounty y sus esposas tahitianas, provenientes de las Islas Pitcairn, que todavía son más pequeñas.
Hicimos muchas bromas a costa del tamaño de esos lugares ("si te enfadas con alguien no tienes a dónde ir", "como cojas carrerilla te caes de la isla", etc.). Sus gentes tienen mucho mérito, porque viven, más que en los confines (como he señalado en el título), en la mismísima "nalga" del mundo. Perdonad el eufemismo pero, ante todo, netiqueta.
Besos.
El caso es que mi vuelo me llevó esta vez al sur del Océano Pacífico, a una diminuta isla llamada Norfolk, que fue un penal de máxima seguridad de la provincia de Nueva Gales del Sur que, a su vez, era una enorme "cárcel" (ya sabéis que casi todos los australianos actuales descienden de delincuentes, crinales, o ambas cosas). La historia de la isla es triste. Pero también tiene anéctodas muy graciosas, como la de que la última oleada de colonos estaba compuesta por los descendientes de los amotinados del Bounty y sus esposas tahitianas, provenientes de las Islas Pitcairn, que todavía son más pequeñas.
Hicimos muchas bromas a costa del tamaño de esos lugares ("si te enfadas con alguien no tienes a dónde ir", "como cojas carrerilla te caes de la isla", etc.). Sus gentes tienen mucho mérito, porque viven, más que en los confines (como he señalado en el título), en la mismísima "nalga" del mundo. Perdonad el eufemismo pero, ante todo, netiqueta.
Besos.

Comentarios
Sin tiempo para poder leerlo ahora pero prometo llegar a casa y leerlo! Me parece muy curioso y a la vez didáctico!
Besotes Para Los Cuatro! Y Mi Clásico de Siempre!
P.D.: Muy graciosos vosotros con lo de la carrerilla, eh? Jejeje!!