Y después de la tempestad...
...llegó la calma. Por suerte días comos los últimos se alternan con días como éste. Gonzalo ha jugado mucho, ha comido bien y está durmiendo la siesta. Lo que se traduce en paz, paz, paz. Y así puedo estar con vosotros.
Es lo que tiene estar en el exilio. Que si no me quejo en el "blog", entonces, ¿a quién me voy a quejar? Gracias por vuestra paciencia y comprensión. Me ayudan a seguir adelante, contra viento y marea.
Uy, uy, creo que he hablado demasiado rápido y he sido demasiado optimista: Gonzalo llama después de (¡nada más y nada menos!) diez minutos de siesta. En fin, os dejo...
Es lo que tiene estar en el exilio. Que si no me quejo en el "blog", entonces, ¿a quién me voy a quejar? Gracias por vuestra paciencia y comprensión. Me ayudan a seguir adelante, contra viento y marea.
Uy, uy, creo que he hablado demasiado rápido y he sido demasiado optimista: Gonzalo llama después de (¡nada más y nada menos!) diez minutos de siesta. En fin, os dejo...

Comentarios
Asi me gusta, que mi sobri Zlo duerma un poco y asi te deje descansar un poquito! Me alegra ver que estas un poco más animada! Además menuda sorpresa te ha dado la Yaya, eh? Seguro que cuando el enano se entere se pone como loco de contento!
Bueno, yo vuelvo a seguir trabajando un poco que hoy tambien me toca un dia un poco duro! Pero me encanta estar en obra! Si me vieras la cara...!
Ya te mandaré alguna foto de la obra y del paiaje que tengo alrededor, que merece la pena!
Besitos Muy Gordos para los tres y muchos más dulce para "Mi Elmanita"