¿Habremos llegado al límite?

Cuando nos vinimos a Alemania una de las cosas que me llamó la atención, y mucho, fue comprobar que, efectivamente, la televisión en España era una basura y que en este caso es mentira el dicho de en todas partes cuecen habas.
Por supuesto que hay programas "tontos" en Alemania. Hay algún talk-show en casi todas las cadenas, algún programa de cotilleo de periodicidad semanal (duran media hora y se limitan a informar de los saráos que han acontecido) y algunos reality-shows. Estos reality-shows, lo que he visto hasta ahora, se dedican a decorar la casa de personas anónimas, o a intercambiar dos madres durante unos días, o a hacer un concurso acerca de quién de entre cinco ciudadanos de a pie es el mejor anfitrión. Hay Gran Hermano, sí, en una sola cadena. Pero por lo que yo he visto (he de confesar que veo poco, sólo zapping) no toda la programación gira en torno a este programa. Lo ponen a su hora y ya está. Sin comentaristas cutres, ni interminables horas de debates chorras.
Así que cuando alguien os diga que en todos los países hay porquería, decid que "de eso, nada". Decid con mucha seguridad que en otros países hay programas mejores y peores, pero que no dan "casquería" continua ni "porquería" enlatada. Y siento las expresiones, pero es que da un poco de vergüenza encontrarse con artículos como éste en Timesonline (The Times en internet). Para los que no sabéis inglés, aquí va la traducción del primer párrafo:
Haciendo de la basura una mina de oro televisiva.
Por Graham Keeley

Nuestro corresponsal examina el imparable éxito de la televisión basura española, que llena la pantalla con strippers, insultos y cotilleos.

Un TRANSSEXUAL que tuvo un breve affair con un famosillo de medio pelo es preguntado por sus días de gloria y sus pechos de silicona. En un momento determinado, su evidentemente angustiada madre aparece como invitada sorpresa para contar que no se hablan desde hace años.
Bienvenidos a una típica noche en la telebasura española.
Esta palabra (telebasura) resume un fenómeno cuya popularidad se ha convertido en el sueño de los ejecutivos de televisión y en una mina de oro publicitaria. En un país donde la televisión o la "caja tonta" está encendida una media de tres horas al día en todos los hogares, hay 18 programas de telebasura a la semana, nueve de ellos diarios.
(...)

Ni qué decir tiene que lo que sigue no es, precisamente, un elogio del buen gusto de nuestra televisión, aunque hay que decir con cierto alivio que parece cargar las tintas contra los ejecutivos de las diferentes cadenas y no contra la gente, como hacemos en España (como si los espectadores fuéramos los únicos culpables de tamaño despropósito).
Ésta cita se la debemos al blog "El descodificador", escrito por Javier Pérez de Albéniz en El Mundo digital. Leedlo de vez en cuando si podéis y queréis, que casi siempre tiene cosas interesantes que contar.
Por cierto, tampoco os creáis a pies juntillas lo de que los pisos están caros en toda Europa. Gracias a Dios existe Internet...

Besos a todos

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Tienes razon, siempre me ha parecido una barbaridad lo que la gente es capaz de ver por television. Aunque no te creas, por desgracia (lo digo porque soy un adicto y tendria que verla menos ) , en españa tambien hay pogramas, series y peliculas que valen la pena. Solo hay que ser noctambulo y dormir poco . O usar el video que para algo esta. Con TV2, TV3 y Cuatro una persona puede ser adicta a la television y no tener ni idea de quien se acuesta con quien.

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