No es bueno trabajar demasiado.
Pues sí, trabajar demasiado no es bueno. O eso dicen mis pobres músculos, llenos de agujetas de bregar en el jardín. Ayer las nubes se ausentaron lo suficiente como para plantar unos bulbos y arrancar unas cuantas ortigas (por cierto, sabed que el Afterbite no sólo alivia los picores de origen animal...). Así que mientras Pablo se iba con Gonzalo a hacer su visita diaria a las vacas del vecindario, yo me quedé cantando aquello de "Jardinera, tú que entraste..." y haciendo hoyos en la tierra. Luego llegó Joana (todos la llamamos Jojo), una de las gemelas de la casa de enfrente, y me alivió un poco la tarea dándome conversación (sí, en inglés, ¿qué le voy a hacer? ;P ).
La verdad es que mereció la pena el esfuerzo: cuando acabé me esperaba un pequeño picnic improvisado en el patio. Tomamos café con leche y Zuckerkuchen hecho por mi, por supuesto. El Zuckerkuchen es, literalmente, pastel de azúcar. Es una especialidad alemana (algo así como la tarta de santiago o el arroz con leche para nosotros) y está buenísimo. Se hace con levadura de panadero, en las bandejas de horno, y lleva un poco de trabajo. Así que como era el "día de la madre" alemana, pues me puse manos a la obra. Esto es lo que quedó después del picnic:

Jojo dijo que me había quedado buenísima, así que me quedé tan contenta. Es como si a un alemán le dijéramos que hace muy bien la tortilla de patatas, je, je.
Hoy la ha llevado Pablo al Instituto y los que la han probado han alabado sus excelencias: ¿tendré que hacerme repostera?
La verdad es que mereció la pena el esfuerzo: cuando acabé me esperaba un pequeño picnic improvisado en el patio. Tomamos café con leche y Zuckerkuchen hecho por mi, por supuesto. El Zuckerkuchen es, literalmente, pastel de azúcar. Es una especialidad alemana (algo así como la tarta de santiago o el arroz con leche para nosotros) y está buenísimo. Se hace con levadura de panadero, en las bandejas de horno, y lleva un poco de trabajo. Así que como era el "día de la madre" alemana, pues me puse manos a la obra. Esto es lo que quedó después del picnic:

Jojo dijo que me había quedado buenísima, así que me quedé tan contenta. Es como si a un alemán le dijéramos que hace muy bien la tortilla de patatas, je, je.
Hoy la ha llevado Pablo al Instituto y los que la han probado han alabado sus excelencias: ¿tendré que hacerme repostera?

Comentarios
Por qui todo bien,el trabajo ahi va y hoy se falla el concurso del que te hable.Supongo que no ganaremos nada pero nos lo hemos pasado muy bien y nos ha he hecho mucha ilusion hacerlo!hay que tener en cuenta que es mi primer concurso, ya te lo enseñare que se que te gustan esas cosas.Bueno ya me despido y espero que te llegue el comentario porque no se muy bien si se hace asi o no.Ya me informaras!!!!BSTES xa los 3