El tocinillo invernal
Ahora que está a punto de llegar el verano, se nota en Alemania, como en el resto del mundo, la "Operación Bikini".
El otro día me paré en el estanco, donde también venden revistas y, aunque luego no las compro, eché un vistazo a las publicaciones femeninas. Todas tenían en sus portadas titulares como "Pierda cinco kilos en dos semanas", "La dieta del yogurt" o "Cómo lucir preciosa en bañador este verano". Dentro: anuncios de "Weight Watchers", recetas para adelgazar sin pasar hambre, ejercicios que ponen a tono la barriga...
Los alemanes llaman Winterspeck (tocino invernal) al exceso de grasa que, durante el invierno, se nos acumula a algunos en diversas partes del cuerpo (sobre todo en el área que tapa el cinturón).
"Tocino invernal" es mucho más poético que "lorza" o "molla" pero no llega a la dulzura de "michelín" que, a pesar de su origen francés y marketiniano, suena a diminutivo cariñoso...
Mis michelines y mis cuatro kilos de más, después de dos embarazos y una cesárea, se resisten a abandonarme. Forman parte de mi vida y, aunque me gustaría que se fuesen para no volver, tampoco es que me quiten el sueño.
Como disfruto mucho con los placeres de la mesa y la vida es demasiado corta para pasársela haciendo dieta, mi "Operación Bikini" se limita a castigarme la lorza a base de ejercicio: todos los días intento correr al menos media hora (unos cuatro kilómetros) mientras escucho Nickelback a todo volumen.
Bye-bye, "tocinillo invernal"... Dark Horse rocks!
El otro día me paré en el estanco, donde también venden revistas y, aunque luego no las compro, eché un vistazo a las publicaciones femeninas. Todas tenían en sus portadas titulares como "Pierda cinco kilos en dos semanas", "La dieta del yogurt" o "Cómo lucir preciosa en bañador este verano". Dentro: anuncios de "Weight Watchers", recetas para adelgazar sin pasar hambre, ejercicios que ponen a tono la barriga...
Los alemanes llaman Winterspeck (tocino invernal) al exceso de grasa que, durante el invierno, se nos acumula a algunos en diversas partes del cuerpo (sobre todo en el área que tapa el cinturón).
"Tocino invernal" es mucho más poético que "lorza" o "molla" pero no llega a la dulzura de "michelín" que, a pesar de su origen francés y marketiniano, suena a diminutivo cariñoso...
Mis michelines y mis cuatro kilos de más, después de dos embarazos y una cesárea, se resisten a abandonarme. Forman parte de mi vida y, aunque me gustaría que se fuesen para no volver, tampoco es que me quiten el sueño.
Como disfruto mucho con los placeres de la mesa y la vida es demasiado corta para pasársela haciendo dieta, mi "Operación Bikini" se limita a castigarme la lorza a base de ejercicio: todos los días intento correr al menos media hora (unos cuatro kilómetros) mientras escucho Nickelback a todo volumen.
Bye-bye, "tocinillo invernal"... Dark Horse rocks!

Comentarios
Menuda foto! Cada uno mirando ande no debe! Jejeje!! La única que sale mirando a la cámara es la mama! Claro, eso es amor de Yaya!
Besotes PAra Los Siete!!
P.D.: Yo también hecho de menos los cariñitos de la Yaya, eh?
P.D.: Peazo de cena que os perdisteis ayer! Jejeje!!!
En fin, no te preocupes que no necesitas la operacion bikini , y no digo mas que no quiero que pablo me pegue :P
Los niños están preciosos.¿conseguiste ver el video?.besitos