Desde Göttingen con amor
Queridos todos,
En vez de "Teresa desde Alemania", esta bitácora debería llamarse "El pequeño blog intermitente". "Pequeño" porque el tamaño sí importa e "intermitente" porque, en fin: a la vista está. Esta vez, sin embargo, tengo motivos (que no excusas).
A los que dicen que la suerte no existe me gustaría comunicarles que, por fin, después de diez años de desértica travesía social y cultural (salvo pequeñas y preciadísimas excepciones), me he mudado a la civilización.
De la rural y remota ataraxia... Ejem. De la rural y remota imperturbabilidad (nótese la ironía, por cierto) hemos pasado a la locura de la gran metrópoli.
Ya, ya sé que exagero. Gotinga (o Göttingen, como los teutones se empeñan en llamarla) tiene sólo 120.000 habitantes; pero para mí, comparado con los cuatro gatos que había en Drüber, esto es como para vosotros un garbeo por Preciados en época de rebajas. Hay teatros, panaderías, tiendas de deporte, semáforos, autobuses... ¡Hay atascos y todo! (Y que conste que lo digo con una comedida emoción).
Así que estamos estrenando casa nueva y vida nueva: un poco nerviosos ahora con tanta expectación como han provocado Rosetta y Philae estos días, pero muy contentos ante las oportunidades que ya nos está ofreciendo este cambio.
Perdonand que hoy no me extienda más; los detalles los dejo para otro día. Sólo quería hacer el anuncio oficial del cambio y agradeceros que estéis aún ahí, leyendo, a pesar de mis largos silencios. Gracias por haberme acompañado en mi década desventurada y os pido que me sigáis también en mi década prodigiosa (porque lo será).
Besos,
Teresa, desde Göttingen.
Aquí un poco de información acerca de Gotinga. Por si sentís curiosidad.


Comentarios
Yo ya comienzo a peinar canas y la verdad no se como sera mi proxima decada.... buaaa
Por cierto ya sabes que tienes publicidad? y una cita de bill cosby (ya es mala leche)