Los cincuenta caballeros de la tabla redonda (y II)

Feliz 2011 y, como decíamos ayer...
Le copio la frase a Fray Luis para hacer una elipsis temporal y, tras mi larga y profunda (sí, sí, casi abisal) ausencia, presentar por fin la segunda parte de la primera parte. Fueron necesarios un par de viajes a Ikea y una firme protesta telefónica para que nos cambiaran una silla con complejo de carraca, pero aquí está (redoble de tambor) mi nuevo rincón de trabajo:


Aún se ven las baldas un poco vacías, pero no durará mucho.
Lo mejor: los armarios ocultan el caos, la mesa es más cómoda y tengo una nueva silla, ergonómica y bonita, en la que me puedo mover libremente.
Lo peor... Supongo que le iré encontrando pegas con el tiempo, pero, por ahora, no puedo pensar en nada.
"Los cincuenta caballeros" parecen contentos (veremos si acaban igual el año) y yo me siento más feliz que una perdiz (antes de que la escabechen). Espero que de esta mesa salgan historias de esas que dejan huella en los contemporáneos y quedan para la posteridad ;)
Sólo falta que mis hijos me den un respiro con tanto miasma, que ya está bien...
Besos.

Comentarios

Pau Jordi ha dicho que…
Es un sitio de trabajo genial, y chulisimo... No como el el mio que parece que haya pasado un hurracan por enmedio y entre carpetas, hojas, discos duros , telefonos y cd's, a ver quien es el guapo que encuentra algo, por no comentar que tengo la silla estropeada desde que la mande a arreglar :(.

De verdad que es guapisimo y un sitio genial, casi tanto como su propietaria.

Espero muchos y fructiferos dias de intensa escritura. Ya nos mantendras informada:)

Entradas populares