La vena periodística y el lado "resentido"

No sé ni por dónde empezar. Llevo unos días dándole vueltas al caldero, dejando hervir la cosa a fuego lento, echándole sapos, ojos de babosa, saliva de ornitorrinco y excrementos de rana bizca ;) Pero no hay poción mágica (ni antibiótico) que cure las pústulas malolientes del mundo. Los seres humanos somos unas bacterias extrañas...
Aviso para navegantes: voy a largar fino y extenso, que hay mucha tela que cortar, así que: ánimo, mis fieles, prometo que no será doloroso. En el peor de los casos, sólo picará un poco ;)

La semana pasada reí, lloré y me desesperé, literalmente, respecto al futuro de la profesión periodística (y, vamos a ponernos serios, del futuro de la humanidad).
Para empezar, cuando la organización que lidera Julian Assange le pasó los 250.000 papeles a varios periódicos saltó el automático de mi cabeza. Llevo muchos años convenciéndome de que ser periodista no era tan importante para mí: he llegado a creérmelo porque no me queda más remedio. Pero la filtración de WikiLeaks es un caramelo informativo, una golosina mediáticas que cualquier periodista, en activo o en inactivo (como yo), se muere por "enganchar". Yo me habría rebozado en cablegate y me habría puesto una guinda de haber podido, no os digo más ;)
Para establecer desde ya el marco de este post, voy a contaros las dos premisas de las que parto.
  1. El periodismo no es terrorismo.
  2. Informar a la opinión pública (información veraz, contrastada, imparcial y relevante) no es ilegal, es un derecho amparado por cualquier constitución o carta magna que se precie de serlo.
Que el contenido de la información (como es este caso, hasta ahora) sea un secreto a voces para cualquiera con ojo crítico es lo de menos. Lo que es de más es la forma en la que se está haciendo una caza de brujas a lo McCarthy... Bueno, a lo Rumsfeld, que es peor, ¡¡¡por parte de una administración demócrata!!! (chúpate esa, democracia).
En los últimos tiempos hemos asistido cruzados de brazos a una creciente institucionalización de la información: cada vez hay más ruedas de prensa en las que no se admiten preguntas y las agencias de noticias se nutren de notas oficiales y comunicados filtrados interesadamente por instituciones y empresas. El periodismo de investigación está (casi) muerto.
Y, aunque parezca que no tiene nada que ver, a esto se suma la tendencia localista de la información, el raro interés de grandes corporaciones y hedge funds en comprar periódicos (que no son tradicionalmente empresas que den grandes beneficios) y la indefensión progresiva del periodista como profesional, que, en el mejor de los casos, trabaja como autónomo, cobrando por cada noticia que coloca, y no por su relevancia.
Ni qué decir tiene que, tanto desde el punto de vista democrático como desde el periodístico (si es que se pueden desligar la una del otro) necesitábamos desesperadamente un Cablegate para sacudir conciencias. Y ha habido medios que han respondido a su deber periodístico: defendiendo el derecho del público a estar informado de esas cosas que su gobierno no quiere que sepa. Y estaba yo tan contenta...
Pero entonces llegó el decretazo y la huelga encubierta de los controladores y ¡el estado de alarma por primera vez en democracia!
En primer lugar me pregunté si el Gobierno se ha leído bien la Ley orgánica 4/1981 del 1 de junio (ver enlace), porque, que yo sepa, hasta hoy el transporte aéreo no está comtemplado en las leyes españolas como servicio básico para la comunidad.
Luego, como en el caso de WikiLeaks, me lancé a la frenética búsqueda de la verdad. De Julian Assange lo sé todo, lo malo y lo bueno. De la huelga... me pasé un día entero buscando la versión de los controladores, porque no me podía creer que con la crisis que tenemos encima hubiese gente tan insolidaria en España. En los medios, "ni mu". ¿Pluralidad? ¿Imparcialidad? ¿Derecho a la información? Me costó encontrarlo, pero alguien pegó este enlace en el muro de Facebook de mi QE:


Sé que sois personas de bien, os ruego que lo leáis. Os juro que no la conozco de nada, ni estoy a favor de los controladores (que con el Gobierno al alimón han fastidiado a medio país), ni me mueve otro interés que no sea el de, precisamente, hacer "buen periodismo", aunque sea en este humilde medio. Es el blog de una controladora (por el cual, por cierto, está expedientada) en el que se leen algunas de sus protestas (lo explica claro y, sobre todo, sin insultos).
Que los controladores lo han hecho mal con el márketing no se lo quita nadie. Que el gobierno (todos los gobiernos) hacen lo que les sale, tampoco.
Pero en este caso los medios lo han hecho peor, mucho peor... ¿Entendéis ahora que se me hinche la vena?
Besos a todos (y gracias por leer hasta el final; por cierto, me encantaría saber vuestra opinión).

Comentarios

Teresa ha dicho que…
Uppsss.
Yo también tengo fe de erratas:
Donde dije "caza de brujas (...) a lo Rumsfeld", quería decir "a lo Cheney".
A cada uno, lo suyo.
Lo siento O_o
Neurax ha dicho que…
Totalmente de acuerdo, suscribo el 99,9%. Parece que todo está "guionizado" desde el principio y nada se puede salir de lo planeado inicialmente, sobre todo en las ruedas de prensa (o mejor dicho teatros), donde cuando alguien hace alguna pregunta original, el entrevistado vuelve a repetir la misma respuesta que a las preguntas anteriores (esto el gobierno lo hace muy bien pero es que ya huele...).

Respecto a los controladores, el ABC publicó una carta abierta de uno de ellos donde explicaba con todo lujo de detalles y ejemplos su situación, y la verdad es que se entiende un poco mejor el embrollo, en vez de soltar 4 datos manipulados y fuera de contexto al aire. Este es el link:

http://www.controladoresaereos.org/?p=6790


Un saludo
Teresa ha dicho que…
Cierto, Neurax. Lo vi después de escribir el post (gracias por compartir el link). Incluso se hicieron eco de algún artículo de Expansión (fechado en marzo) hablando del ya polémico decreto de febrero. Y, aunque a rebufo, también otros medios comenzaron a darle mayor cobertura al asunto.
Muchas gracias por tu comentario; un saludo.
Pau Jordi ha dicho que…
Estoy de acuerdo que el periodismo objetivo ha muerto y que nunca te tienes que creer nada que venga de una sola fuente.

Lo que hace que los lectores un esfuerzo extra para poder extraer la informacion veraz que hay en cada una de las informaciones de los medios con diferentes intereses. Exige un esfuerzo extra del lector pero es posible. Y quien no tenga la capacidad o ganas de hacerlo y prefiere seguir en su ignorancia tiene su derecho a que la informacion recibida le de la razon en que su vision del mundo es la correcta, que para eso compra o lee un periodico y no otro

Entradas populares