"Sucumbir al perfeccionismo" o "Cómo asesinar la buena suerte"

Hoy voy a estar críptica de nuevo. Lo aviso para que luego no me digáis "que si esto que si lo otro"... (¿Veis?, ya he empezado).
Hay días en los que la ceguera emotiva es una bendición. Y días en los que uno se levanta de negro y va "de nalga y contra el viento". Días en los que todo parece posible y días en los que quieres mandar todo al infierno. Días que necesitarían pisar un poco el freno y días que se mofan de una a cámara lenta.
Hoy es uno de esos días de "¿pa'qué seguir?" y "¿qué es lo que estoy haciendo mal?".
Con la gorra y diez minutos hay quien consigue lo que otros perseguimos con ciencia y a conciencia y que no nos llega nunca.
Quizá sea mi maldito perfeccionismo, alimentado por desaprensivos bienintencionados, pero muy perdidos, el que asesina mi buena suerte. Quizá sea un exceso de ambición. Quizá sea la materia prima, que es de mala calidad (o que está podridilla y no me quiero enterar).
Pero, ¡como duele el desánimo, oye!
¡Cómo escuece la desilusión, leñe!
¡Cómo pica la desesperanza, cachis en la mar!
Y yo que me niego a caer rendida... ¿Seré masoquista?
Besos

Comentarios

Pau Jordi ha dicho que…
Mi niña, que decir para animarte desde la misma orilla que llevo barrado un tiempo?

Pues q aprovecha que te sale la vena poetica y es muy buena..

O si lo prefieres tema disney,, hakuna matata , tema griego, carpe diem, o tema siglo XXI , prozac :P

Entradas populares