Todos los niños son iguales...
¿Cuántas veces habré tenido que oír esta frase? Y tantas veces como la he oido me he tenido que morder la lengua.
Venga, vale... Acepto que todos lloran, comen, cagan y hacen pis. Es decir, todos son personas, especímenes del homo sapiens sapiens, etc. Pero hasta ahí llega la similitud.
Para mi solaz y mi orgullo, la vida me ha regalado dos niños maravillosos que son como la noche y el día. Una tesis y una antítesis. Una cara y una cruz. Un Laurel y un Hardy. Una de cal y otra de arena.
Los dos tienen la misma herencia genética, pero ni física ni psicológicamente se parecen "un pimiento". Y aquí tenéis la prueba:
Diferente pelo, diferente piel, diferente nariz, diferente boquita "de piñón". Los ojos varían hasta en el color...
En el plano psicológico tendréis que fiaros de mí, de la Yaya y de las profesoras del Kinder Garten, porque de momento no se pueden hacer fotos del "subconsciente", que diría el amigo Freud. Uno llora mucho, el otro no; uno juega solito sin problema, el otro pide atención constante; uno prefiere el dulce, otro lo salado; uno hace caso a la primera, el otro se distrae con una mosca... (Eso sí, a los dos les encanta el bailoteo, pero creo que de eso tengo yo la culpa).
Todo lo cual me lleva a la siguiente conclusión: "Los niños son diferentes unos de otros" o, si lo preferís, "unos niños son más iguales que otros".
Besos
Venga, vale... Acepto que todos lloran, comen, cagan y hacen pis. Es decir, todos son personas, especímenes del homo sapiens sapiens, etc. Pero hasta ahí llega la similitud.
Para mi solaz y mi orgullo, la vida me ha regalado dos niños maravillosos que son como la noche y el día. Una tesis y una antítesis. Una cara y una cruz. Un Laurel y un Hardy. Una de cal y otra de arena.
Los dos tienen la misma herencia genética, pero ni física ni psicológicamente se parecen "un pimiento". Y aquí tenéis la prueba:
Diferente pelo, diferente piel, diferente nariz, diferente boquita "de piñón". Los ojos varían hasta en el color...
En el plano psicológico tendréis que fiaros de mí, de la Yaya y de las profesoras del Kinder Garten, porque de momento no se pueden hacer fotos del "subconsciente", que diría el amigo Freud. Uno llora mucho, el otro no; uno juega solito sin problema, el otro pide atención constante; uno prefiere el dulce, otro lo salado; uno hace caso a la primera, el otro se distrae con una mosca... (Eso sí, a los dos les encanta el bailoteo, pero creo que de eso tengo yo la culpa).
Todo lo cual me lleva a la siguiente conclusión: "Los niños son diferentes unos de otros" o, si lo preferís, "unos niños son más iguales que otros".
Besos

Comentarios
No hace falta que me digas que son como la noche y el día! También el Tato lo ha comprobado!
Pero así somos también nosotros! Algo tenemos en común! Y no me refiero a tema genético, donde me ganas claramente (menos en altura (sólo faltaba eso!!)). Jejeje!! Al final podemos parecernos en forma de pensar o en ver las cosas de una manera u otra más o menos parecida! (pa mi que es lo mismo!)
En fin, volviendo a los dos monstruos que tengo como sobrinos cada uno es distinto! Gonzalo es más serio y Lucas, más risueño! Lo que "El Tato" tiene claro, y eso jamás lo va a cambiar, es que a los dos los quiero por igual! Sean más listos (ya me van superando los dos!), sean más altos o más coordinados, a los dos me los comería a besos! Son mis sobrinos y los quiero con locura!
Uno tiene a "Peito" y otro a "Kokino"! Lo bueno es que yo los tengo a los cuatro! Y estoy encantado! Me hincho de orgullo y me emociono al leer o saber algo de esos "pequeños diablillos y monstruitos" que hacen que la vida sea más dulce y llevadera!
Bueno, por si no lo habeis notado los echo mucho de menos! Ya sé que algunas veces tienen sus manias (como todo hijo de vecino) pero son muy buenos!
Dicho queda esto por El Tato!!
Besotes Gordos Para Los Seis!!
De momento se siguen librando de Las Patadas En El Culo!! Jejeje!!