Domingo dominguero
Odio los domingos. En general son días raros, espesos, lentos, remolones y representan la antesala (o más bien el felpudo) de un nuevo lunes. Por eso no me gustan los domingos. Prefiero los sábados, que son chispeantes, alegres y están llenos de posibilidades, de planes y de opciones. Pero bueno, cada día su personalidad, que varia para cada uno de nosotros según nuestro carácter, circunstancias y humor vital en un momento dado.
Por ejemplo: los miércoles, para mí, son charlatanes. Suelo quedar con Verónica para tomar un “cafetín” antes de ir a recoger a Gonzalo a la guarde, así que representan mi único momento de socialización semanal fijo (y lo que da de si una hora, oye).
Otro ejemplo: los jueves son el día de las novedades. Las cosas especiales, las no programadas, las sorpresas, etc. suelen ocurrirme en jueves. Ese día de la semana pasada, sin ir más lejos, acudimos a una “cita de jugar”, como dicen por aquí, con un compañero del Kiga de Gonzalo que se llama Julian. Se lo pasaron muy bien (aunque Julian tuvo algunos problemas con lo de compartir sus cosas, como era de esperar) y yo charlé un ratito con su mamá, que se llama Nadia y que es rusa. Así que ahí estuve sudando la gota gorda con el “sprechenSieDeutsch”…
Y el resto -> los viernes: clase (todos preparados para el fin de semana); los lunes: castrenses (o sea, batalla campal, sin tregua, con Gonzalo y sus “nein”); los martes: descoloridos (y Gonzalo sigue con sus “nein” hasta el miércoles).
Así que lo que os decía: los domingos "dominguean" que es una barbaridad…
Besos a tod@s.
Por ejemplo: los miércoles, para mí, son charlatanes. Suelo quedar con Verónica para tomar un “cafetín” antes de ir a recoger a Gonzalo a la guarde, así que representan mi único momento de socialización semanal fijo (y lo que da de si una hora, oye).
Otro ejemplo: los jueves son el día de las novedades. Las cosas especiales, las no programadas, las sorpresas, etc. suelen ocurrirme en jueves. Ese día de la semana pasada, sin ir más lejos, acudimos a una “cita de jugar”, como dicen por aquí, con un compañero del Kiga de Gonzalo que se llama Julian. Se lo pasaron muy bien (aunque Julian tuvo algunos problemas con lo de compartir sus cosas, como era de esperar) y yo charlé un ratito con su mamá, que se llama Nadia y que es rusa. Así que ahí estuve sudando la gota gorda con el “sprechenSieDeutsch”…
Y el resto -> los viernes: clase (todos preparados para el fin de semana); los lunes: castrenses (o sea, batalla campal, sin tregua, con Gonzalo y sus “nein”); los martes: descoloridos (y Gonzalo sigue con sus “nein” hasta el miércoles).
Así que lo que os decía: los domingos "dominguean" que es una barbaridad…
Besos a tod@s.

Comentarios
Muchos besetes y animo!!!
El día 1 de abril nos reunimos toda la family en una casa rural para celebrar el 90º aniversario del abuelo Vidal, que ahí es ná...
Bueno, cuñada, que España reclama más fotos de la troupe lindavense. Besos, besos. Javier.